Por qué el tiempo de un estudio de suelos no es fijo
Uno de los errores más comunes en la planeación de proyectos de construcción en Colombia es asumir que el estudio de suelos es un trámite rápido que se puede encargar a último momento.
En realidad, la duración depende de factores como el tamaño del predio, la profundidad de los sondeos requeridos, el tipo de ensayos de laboratorio y la disponibilidad de equipos en la zona.
Para una vivienda unifamiliar de uno o dos pisos en un lote urbano típico, el trabajo de campo suele completarse en uno o dos días, pero los ensayos de laboratorio y la elaboración del informe pueden tomar entre dos y tres semanas adicionales.
Para edificios de más de cinco pisos, conjuntos residenciales o proyectos de infraestructura vial, el tiempo total oscila entre cuatro y ocho semanas, e incluso puede extenderse más si el terreno presenta condiciones geológicas complejas como rellenos antrópicos, suelos blandos o niveles freáticos superficiales.
Fases del proceso y qué ocurre en cada una
El estudio de suelos se desarrolla en tres etapas claramente diferenciadas que el cliente debe conocer para gestionar bien sus tiempos.
- Trabajo de campo: Incluye la ejecución de apiques, sondeos manuales o mecánicos, toma de muestras alteradas e inalteradas, y la realización de ensayos in situ como el SPT (ensayo de penetración estándar) o el ensayo de carga en placa cuando aplica.
- Laboratorio: Las muestras se procesan para determinar granulometría, límites de Atterberg, humedad natural, densidad, resistencia al corte y consolidación cuando el proyecto lo requiere. Esta fase es la que más tiempo consume porque los ensayos tienen protocolos de duración mínima que no se pueden omitir.
- Informe técnico: El ingeniero geotecnista interpreta los resultados, define la capacidad portante del suelo, recomienda el tipo de cimentación y establece condiciones especiales si existen.
Qué debe contener obligatoriamente el informe según la NSR-10
En Colombia, el informe de estudio de suelos debe cumplir con los requisitos del Título H de la NSR-10, que regula los estudios geotécnicos para edificaciones.
El documento debe incluir, como mínimo, los siguientes elementos para ser aceptado por las curadurías urbanas y las autoridades competentes.
- Descripción del proyecto y localización exacta del predio con coordenadas.
- Descripción de la metodología de exploración empleada, número y profundidad de los sondeos o apiques.
- Perfiles estratigráficos con la clasificación de los suelos encontrados en cada punto de exploración.
- Resultados completos de los ensayos de laboratorio con sus respectivas tablas y gráficas.
- Determinación del nivel freático si fue detectado durante la exploración.
- Análisis de la capacidad portante admisible del suelo con los factores de seguridad aplicados.
- Recomendación del tipo de cimentación (zapatas aisladas, viga de cimentación, losa de cimentación o pilotes) con sus dimensiones mínimas sugeridas.
- Evaluación de la amenaza sísmica del sitio según la zonificación de la NSR-10 y el perfil de suelo clasificado como tipo A, B, C, D, E o F.
- Recomendaciones sobre manejo de aguas subterráneas, excavaciones y control de asentamientos cuando aplica.
- Firma y matrícula profesional del ingeniero civil o geotecnista responsable, registrado ante el COPNIA.
Un ejemplo real que ilustra las consecuencias de omitir este documento
En 2023, en un municipio del Eje Cafetero, un contratista inició la construcción de un edificio de cuatro pisos sobre un relleno no compactado sin contar con estudio de suelos aprobado.
Al excavar para la cimentación, se detectaron asentamientos diferenciales que obligaron a rediseñar la cimentación con pilotes, lo que incrementó el costo del proyecto en más de ciento veinte millones de pesos y retrasó la obra en cuatro meses.
Si el estudio se hubiera realizado antes del diseño estructural, el profesional habría advertido la condición del subsuelo desde la etapa de planeación y el diseñador habría especificado la cimentación correcta desde el inicio.
Cómo verificar que el informe es válido antes de presentarlo
Antes de entregar el informe a la curaduría o a la entidad contratante, verifique que el documento esté firmado por un profesional con tarjeta profesional vigente, que los ensayos de laboratorio estén respaldados por un laboratorio acreditado ante el IDEAM o con reconocimiento técnico demostrable, y que las recomendaciones de cimentación correspondan efectivamente al tipo de estructura proyectada.
Un informe que no cumpla estos requisitos será devuelto, generando demoras adicionales en el trámite de licencia.
Si su proyecto involucra también instalaciones eléctricas y desea entender otros aspectos regulatorios que pueden afectar su planeación, puede consultar la guía completa ¿Cuánto cuesta una inspección RETIE y quién puede realizarla en Colombia? disponible en el sitio, donde encontrará información detallada sobre ese proceso de verificación técnica.
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